miércoles, 13 de enero de 2016

Construye una marca personal sólida

Tanto si te has planteado emprender un proyecto, como si quieres mejorar en tu trayectoria profesional, en el mundo de hoy es imprescindible definir claramente tu marca profesional. Con esto no te estoy diciendo que tengas que ser un "famoso virtual", pero sí es muy importante que sepas como definirte y posicionarte correctamente para que tu marca sea percibida por los demás, clientes y empresas como tú quieres.

El proceso que sigo tiene en cuenta las siguientes variables: 
Objetivos, diferenciación, alineación con tu rol profesional y el de tu empresa y visibilización.
1) OBJETIVOS: En primer lugar debes definir donde te encuentras ahora, personal y profesionalmente; marcar tus objetivos profesionales y personales y alinearlos con tu vida. Cuando he seguido procesos de coaching para definir estos objetivos, la mayoría de las personas se plantea como meta final ser feliz y para ello debe moverse, balancearse hasta llegar al punto en que queden alineados sus objetivos profesionales y personales. 
¿Empezamos? Responde honestamente a las siguientes preguntas que te ayudarán a descubrir cuales son tus objetivos reales a nivel personal y profesional.
Marca tus objetivos personales y profesionales
Marca tus objetivos personales y profesionales con InnovaPeople


¡Bien!, ya has dado el primer paso para crear una marca personal sólida. Si aún no tienes claro tus objetivos y te surgen dudas, puedo acompañarte en el proceso de su definición. Entra en mi LinkedIn y únete a mis contactos para solicitar más información.

En el próximo post te hablaré sobre la diferenciación, variable que te permite mostrar al mundo aquello que te hace único, aquello en lo que eres mejor que los demás.

martes, 1 de diciembre de 2015

Ejercicio para clarificar valores

 "Los valores son quienes somos, no quienes nos gustaría ser, no quienes pensamos que deberíamos ser, sino quienes somos en nuestras vidas, en el momento presente"


Es muy beneficioso para tu marca personal que tengas claros cuáles son tus valores. Las decisiones importantes de la vida resultan más fáciles de tomar y los resultados son más gratificantes cuando las decisiones se contemplan a través de una matriz de valores personales bien entendidos.

Cuando se trata de clarificar valores existe la tendencia de abordarlos desde lo intelectual o desde las fantasías, cuando lo que interesa es examinar nuestra propia vida y detectar aquellos valores que ya existen en nuestra interacciones cotidianasTe aconsejo, por tanto, que no selecciones valores de una lista, porque inconscientemente vas a elegir los más deseables o los que socialmente están mejor aceptados.


Un ejercicio sencillo para clarificar valores consiste en identificar momentos especiales, aquellos en los que la vida te haya parecido particularmente gratificante o conmovedora. Y otro ejercicio utiliza la vía contraria, identificar los valores que se han suprimido en momentos negativos de tu vida.


¿Comenzamos con los momentos cumbre? 


Relájate y piensa en un momento cumbre o especial de tu vida. Un momento muy concreto, para que así puedas señalar los valores que estaban presentes en él. ¿Qué ocurría? ¿Quien había y qué estaba sucediendo? ¿Qué valores estabas honrando en aquel momento preciso? ¿Qué palabras te resuenan en la mente? ¿Hay un valor de consecución o de logro en esa experiencia? ¿Es un valor relacionado con la naturaleza? ¿Tal vez es un valor de conexión? ¿Qué te parece que podría ser? Toma papel y lápiz y describe todas las palabras que te vengan a la mente, déjate llevar y después pregúntate qué significan para ti esas palabras. Agradece este momento y recoge toda la información que te está aportando y que será muy importante para desarrollar una estrategia de marca personal basada en tus valores personales.



Valores suprimidos

Otra forma de aislar los valores consiste en irse al extremo opuesto y analizar momentos en los que te has sentido frustrado, disgustado o enfadado. Eso te llevará a identificar un valor que has suprimido. En primer lugar, escribe los sentimientos y circunstancias vinculadas al disgusto, luego dale la vuelta y busca los sentimientos contrarios. 

Por ejemplo, si escribes: "Me sentí atrapado, acorralado. Estaba sin elección". Si das la vuelta a esas sensaciones podrías encontrar un valor que gira entorno a la libertad  o a las opciones para elegir.

Normalmente, diseñas tu vida de una manera que te lleva a honrar automáticamente tus valores sin ser consciente de ello y no identificas esos valores hasta que algo no se interpone en tu camino, por lo que cada momento de angustia o de frustración, probablemente está señalando un valor que ha sido suprimido.

Después de realizar los dos ejercicios anteriores, puedes profundizar más con la Evaluación de Valores Personales de Barret, que ofrece de forma gratuita el Barret Values Centre

¿Has identificado ya tus valores? ¡Recuérdalos! Te servirán como guía para desarrollar tu marca personal. Si aún no lo tienes claro, puedes contactar conmigo en LinkedIn y te ayudo a identificarlos. Gracias!

jueves, 15 de octubre de 2015

Branding para pymes

En nuestro post de hoy te vamos a dar unas pautas sobre coaching de marca para PYMES.


Con ello queremos que entiendas que la marca de tu pyme no es solo el logo, que las grandes empresas invierten mucho dinero en branding porque esa inversión tiene un retorno (ROI) y que trabajar en tu marca te va a aportar claridad y estrategia empresarial.

Para empezar, mira a tu empresa como si fuera un iceberg donde la parte que ves es mucho más pequeña que la parte sumergida. Sin embargo, la parte sumergida es la que la sustenta el iceberg y en nuestro caso, la empresa, por lo que su base, la base de la marca tiene que ser sólida y consistente. 

A continuación te contamos las preguntas que tienes que responderte para construir la base de tu empresa: 

1) ¿Cuál es tu especialidad? ¿Qué haces? No quieras abarcarlo todo porque tu mensaje quedará disperso y diluido. Céntrate en un producto o servicio y especialízate.

2) ¿Quién es el cliente que te aporta mayor rentabilidad? Estúdiale. Ponte en su piel, qué necesidades tiene, para que puedas aportarle una solución, con tu producto o servicio. 

3) ¿Te interesa algún cliente que no consigues atraer hacia ti? Investígalo, en qué revistas y blogs entra, en qué está interesado, en qué redes se mueve. Pregúntate que necesitarían ver ellos en tu web para sentirse atraídos por ti.

4) ¿Qué hace tu competencia? Pon el foco sobre las empresas que hacen lo mismo que tú o algo similar a ti. Mira las estrategias que emplean, cómo se posicionan y busca aquello que te distingue de ellas para que puedas aportar un valor que ellas no tienen.

5) ¿Qué te inspira? Párate a pensar en aquello que te inspiró a hacer lo que haces. Piensa en el cliente que te inspira y sé específico para valorar lo que realmente admiras en el.

6) ¿Qué problema solucionas? ¿A quién te diriges? ¿Por qué es mejor dirigirse a ti que a la competencia? Escribe tu propuesta de valor

7) Define tu mensaje de marca. Cuéntale a tus clientes que tienes la solución a sus problemas o necesidades de la forma más directa y clara posible. 




martes, 6 de octubre de 2015

Consejos para mejorar el SEO de emprendedores

Si eres emprendedor, comienza con tu marca personal. Si quieres posicionarte de forma adecuada en Internet has venido al sitio apropiado, ya que en este artículo te voy a proporcionar una serie de consejos con los que vas a obtener resultados rápidos y que también te van a beneficiar a largo plazo. Para ello vamos a utilizar técnicas de SEO.


La clave principal de optimización que siguen los motores de búsqueda es bastante simple: Proporcionar información valiosa a los visitantes para mantenerlos satisfechos. Para que lo consigas ahí van algunos tips:


1) Optimiza la etiqueta del título: <Title>, es el enlace visible en los resultados del motor de búsqueda. Coloca las palabras claves principales sin exagerar y asegúrate de que la etiqueta del título no tiene más de 60 caracteres y no contiene la repetición de palabras clave.

2) Utiliza el planificador de palabras clave de Google Adwords para seleccionar buenas palabras en función del tráfico o de los requisitos de tu web.

3) Optimiza la etiqueta de la descripción, ya que es visible en los resultados de búsqueda. Es importante utilizar una meta descripción convincente.

4) Utiliza títulos y subtítulos para el diseño. No sólo es agradable para el visitante, sino también para los motores de búsqueda. Además del uso de títulos y encabezados también es aconsejable hacer uso de textos en negrita y otras características que hacen que el texto resulta más legible.

5) Utiliza URLS amigables para los motores de búsqueda, con ello me refiero a que pongas en el nombre de la URL palabras que hagan referencia al contenido de lo que hay editado dentro.

6) Inicia tu blog con una imagen. Es probable que el usuario se interese por leer tu contenido y además es positivo para el SEO.

7) Enriquece tu contenido con otros medios de comunicación como vídeos, audios, pdfs o infografías. Tendrás un impacto positivo en el el visitante y en tu SEO

8) Publica contenido interesante. Tus visitantes querrán compartirlo con un enlace externo que incrementará tus visitas. Tu público son personas, no robots. Recuérdalo!.

9) Utiliza enlaces internos dentro de tu sitio Web, a través de las palabras claves que consideres oportunas. Es una forma ideal de dar difusión a la información de tus páginas y una forma de permitir a los visitantes que se sumerjan en tu sitio Web.

10) Utiliza enlaces externos a sitios Web relevantes y de buena reputación. Son especialmente valiosos para la optimización de los motores de búsqueda

11) Anima al visitante a participar en los medios sociales. Los medios sociales son importantes para la optimización de los motores de búsqueda y por tanto es importante mantenerse activo en las redes sociales.

12) Utiliza palabras clave de tipo cola larga. El rango de subida rápida en Google se eleva al haber menos competencia.

13) Actualiza con regularidad los contenidos. Los medios de comunicación y los sitios de noticias atraen la atención de los motores de búsqueda.

14) Evita el excesivo uso de palabras clave, comentarios tipo spam y malos enlaces.

15) Es aconsejable el uso de Google+, a parte de ser una red social que ofrece múltiples oportunidades para entrar en contacto directo con clientes, el motor de búsqueda de Google favorece a su propio producto.

16) Utiliza Sitemaps. Los motores de búsqueda a menudo buscan en estos archivos que incluyen una tabla de contenidos del sitio web.

Y por último, un tip que es clave del éxito: ¡DIFERENCIATE! Se diferente de lo que otros hacen y pon compromiso en lo que estás haciendo, ya que a largo plazo encontrarás el éxito.



domingo, 20 de septiembre de 2015

Claves para la resolución de problemas #coaching

¿Qué ocurre cuando las personas analizan continuamente los problemas que se les presentan, sin llegar a dar con la solución?


Opinar sobre los obstáculos que frenan el camino a lo deseado, o quedarse en darle vuelta, una y otra vez, a lo mismos, sin buscar soluciones y pasar a la acción, supone el quedarse estancados, perdiendo así tiempo en teorizar, a la vez que esperan que la solución aparezca por si sola. 
Ante los tropiezos que se nos dan podemos elegir que actitud tomar: quedarnos observando sin hacer algo, reaccionar sin control como simple respuesta a la situación, o tomar una actitud activa, mirando hacia donde queremos llegar y creando el impulso necesario, con el aprendizaje adecuado para seguir el camino conveniente.
La actitud del observador, sin acción, y la del reaccionario, es la de quedarse viviendo el problema, recreándose en el mismo sin encontrar solución alguna, es estar en el papel del teórico de los problemas, permaneciendo entretenido, en vez de ponerse camino a la solución.
Cuando se toma la actitud de la acción ante un problema, es necesario:
- Dedicar un tiempo para reflexionar sobre lo que está pasando, aprendiendo de las circunstancias y pidiendo ayuda si es necesario.
- Al encontrar un obstáculo en el camino, hay que mirar alrededor para encontrar una alternativa adecuada y superarlo para poder continuar, sin lamentarse del inconveniente, ni del cambio a realizar y mucho menos justificar el hecho de quedarse parados.
- Tomar decisiones, asumir riesgos y moverse en la incertidumbre. Esto permite crecer, aprender, lograr metas y obtener éxito, dejando las inseguridades, miedos y saboteadores a un lado.
- Situarse en un nivel diferente al que se creó con el problema.
Por último, es importante recordar que una situación es considerada como problema únicamente si la persona que intenta resolverlo no sabe como hacerlo, condición que se puede superar adquiriendo aprendizaje o con diferentes visiones de las circunstancias, algo que se facilita con sesiones de coaching.

martes, 8 de septiembre de 2015

¿Cómo te relacionas con el miedo?

Reproduzco este post, escrito de una forma muy clara, que puede ayudarnos a reconocer como nos relacionamos en nuestra vida con una emoción básica: El Miedo. ¿Te atreves?
Desde el momento que somos lanzados y lanzadas a la aventura de la vida, camina junto a nuestro lado un compañero inseparable que, de tan acostumbrados que estamos a su presencia, hasta olvidamos que está ahí. Nacemos, crecemos, evolucionamos, nos relacionamos y morimos junto a ese acompañante fiel; el miedo.
Y, claroMiedo compañero, como todo compañía, es de suma importancia cómo nos relacionamos con ella. Qué relación establecemos con esa emoción: ¿Nos dejamos aconsejar por ella? ¿La evitamos? ¿La ignoramos? ¿La llevamos como una pesada carga? ¿La ocultamos a los demás? ¿Nos avergonzamos de ella? ¿La negamos? ¿Nos paraliza? ¿Nos limita?
El miedo es una de las cuatro emociones básicas junto con la alegría, tristeza y la rabia.. Su función principal es la de avisarnos de situación que conlleva un riesgo para nuestra integridad. Que tengamos en cuenta que podemos sufrir daños. Esa es su función biológica; la de mostrarnos el peligro y darnos la posibilidad de escapar, atacar o defendernos. Por tanto el miedo tiene una función adaptativa, de protección del individuo y de la especie. Valoramos el peligro y reaccionamos en función de lo que es mejor para nuestra supervivencia.
Si la cosa sólo fuera ésta, aquí acabaría el post y a otra cosa, ya hemos definido el miedo, es algo muy útil para nosotros y hasta la próxima entrada del blog. La realidad es otra. Todas nuestras relaciones, todos nuestros actos van irremediablemente unidos a una emoción (o a varias a la vez), por lo que el miedo aparece en la mayoría de situaciones de interacción con “el otro” o en muchísimas situaciones en las que proyectamos o pensamos lo que vamos/tenemos que hacer o en las decisiones que vamos/tenemos que tomar. El miedo (o su ausencia) tiñen de alguna manera casi todas las acciones de nuestro hacer diario.I Vant Your Blud!
El miedo, como hemos visto antes, tiene una parte biológica y, también tiene una parte aprendida o modulada. Es en la infancia cuando sintiendo miedo en alguna situación y ante la respuesta de los padres (o figuras paternas) que aprendemos a manejar esta emoción de una determinada manera. Un niño o una niña que se siente protegido/a y seguro/a no identificará y gestionará el miedo de la misma manera que uno que uno/a que son sus propios padres la fuente de de ese miedo (agresiones, disputas en la ruptura de pareja, utilización del/la pequeño/a como una pieza de cambio en las peleas de los padres…). No se aprenderá a gestionar la emoción de la misma manera cuando es tratada con normalidad y comprensión a cuando se le dice al pequeño/a “no tienes que sentir miedo” o “no es de hombres”. Esto son sólo dos de los cientos de ejemplos de cómo el miedo es tratado dentro del núcleo familiar; cada familia es un mundo, cada niñø aprende lo que está bien o mal, lo que puede o no puede hacer dentro de su familia, dentro de su aprendizaje.
Todo lo anterior Asustados(la biología y el aprendizaje de la gestión de la emoción) hace que cuando llegamos a adultos, el “cómo” gestionemos el miedo no se diferencie mucho de cómo lo aprendimos a gestionar de niños. La mayoría, con el paso de los años, utilizamos las mismas estrategias que aprendimos de pequeñøs y las continuamos aplicando al mundo “de los adultos”. En muchísimos casos (siendo generosos) somos niñøs asustadøs atrapadøs en cuerpos de adultos, intentando que no se nos note.
Y vamos por el mundo escondiéndonos de la confrontación para evitar que nos hagan daño, o no dejando de hacer cosas temiendo el resultado, o no dejando un momento de silencio, o encabalgando parejas para no sentir la soledad, o asustando y amedrentando a los/las demás para demostrarnos que no tenemos miedo.
No es necesario que aparezca un tigre que nos devore para sentir miedo. Muchísimas situaciones lo generan; una cucaracha andando por el suelo generará desagrado, asco y… miedo (en una pequeña proporción). Una confrontación con un superior para pedirle un aumento de sueldo o una reducción horaria generará un miedo al conSostener nuestro miedoflicto, o a la posibilidad de perder el trabajo. El miedo tiend toda una graduación: desde las sensaciones de desagrado o pereza, hasta el terror o el pánico más extremo. Entre uno y otro hay una línea de casi infinitos matices. El problema es que como socialmente está mal visto tener miedo y, sólo identificamos como miedo situaciones extremas. La realidad es que está mucho más presente de lo que nos gustaría.
Tenemos miedo a fallar, a hacerlo mal, a no actuar de manera correcta, a no ser suficientemente buenos/as, a que nos hieran emocionalmente, a que nos dejen, nos critiquen, a no saber lo suficiente, a que nos comparen y perdamos en la comparación, a que no nos vean, miedo al silencio, a hacer daño, a que no se nos entienda, a que nos abandonen, a perder, a no ser suficientemente algo (masculinøs, femeninøs, listøs, durøs, divertidøs, inteligentes, sabiøs, …), miedo a perder el control, a ser malas personas, a que nos rechacen, miedo a la soledad, a la muerte y, seguramente, a decenas de cosas más que en este momento no se me ocurren.
Si la gestión de ese miedo no nos supone ninguna dificultad en nuestro día a día, no hay ningún problema. El problema surge cuando ese miedo nos coloca en una situación de dificultad, cuando no deja que seamos nosotros/as mismos/as y nos a atenaza, nos paraliza y bloquea.