Mostrando entradas con la etiqueta habilidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta habilidades. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de marzo de 2012

Coaching y Orientación Profesional


"Mi situación es difícil, apenas entran ingresos económicos en casa, tengo serias dificultades para pagar la hipoteca, mi mujer también está desempleada desde hace más de un año, y aunque  ella cobra una ayuda nuestra situación es bastante complicada. Tenemos dos hijos y en varias ocasiones hemos tenido que decidir entre darles de comer o seguir pagando el piso. Al final, seguro que acabaremos perdiéndolo.

Necesito trabajar, en lo que sea, me da igual trabajar en lo que sea, pero necesito un trabajo que me haga salir de esta situación. Llevo desempleado desde hace más de 2 años, desde que empezó la crisis en la construcción nada ha sido igual que antes. En los primeros meses, comencé a mostrarme muy irritable en casa, tenía insomnio, angustia al pensar en el futuro, pero creía que era capaz de controlar la situación, aún disponía de los ingresos de mi prestación por desempleo, pero el tiempo pasa rápido y después de un año todo seguía igual. Entonces empezaron a entrarme sentimientos de culpa, yo era culpable de no estar sacando adelante a mi familia, de no saber salir de esta maldita situación y la frustración me invadía día tras día. Últimamente, mi ánimo se ha vuelto más depresivo, soy una persona más triste, muy frecuentemente pienso que soy una persona fracasada, que valgo menos que nadie y estoy a punto de perder la esperanza.  Que, ¿cómo estoy ahora? Ahora ya apenas busco trabajo, ¿para qué? Si no lo hay y si lo hay yo no lo voy a encontrar. La cosa está muy mal y yo ya me he resignado a la idea de que soy un desempleado".

Este monólogo ficticio, y que lamentablemente se repite cada día más en nuestro país, nos muestra  las emociones predominantes en personas que se encuentran en una situación de desempleo de larga duración. Pero cualquier situación en la vida, por más difícil que sea,  se puede abordar, siempre que estemos dispuesto a salir de nuestra zona de comodidad personal, buscando nuevos retos. A través del coaching y de la orientación profesional, esta persona puede tomar conciencia de su propio estado emocional y mediante el autoconocimiento no centrarse solo en sus sombras, sino sacar de sí su luz, sus puntos fuertes y darse permiso para desarrollarlos. Otra perspectiva a abordar sería la gestión de sus emociones, de tal forma, que supongan un motor de arranque que le permita proponerse un plan de acción para conseguir su objetivo y para afrontar de una forma positiva su situación de desempleo.

En el abordaje como coach, sería imprescindible trabajar el nivel de identidad de la persona, para que vuelva a sentirse reconocido y valorado, para que reconozca que él tiene un valor por lo que es y no solo por lo que hace. Para que deje de identificar su yo, con el yo desempleado. También sería necesario abordar el nivel de las creencias, las que hace conscientes y las inconscientes. Estos dos enfoques, con seguridad, van a poner en marcha otra serie de estrategias de actuación, ya que al abrir sus creencias y sus niveles mas profundos del yo, se van a producir una serie de cambios en su forma de actuar y con el apoyo de la orientación profesional mediante el entrenamiento de habilidades,  competencias y técnicas de búsqueda de empleo  y tal vez unido a la formación en una nueva Cualificación, consiga su objetivo profesional y resolver su situación personal.