Mostrando entradas con la etiqueta competencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta competencias. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de agosto de 2016

El autoconocimiento como clave en la estrategia de búsqueda de empleo

El autoconocimiento es un elemento clave para preparar la estrategia de búsqueda de empleo y se puede definir como el conocimiento del propio perfil personal y profesional basado en el análisis de 3 variables: Las competencias personales y profesionales, las motivaciones laborales y los intereses profesionales.

1) Las competencias personales y profesionales. Definimos competencias como los conocimientos, habilidades y actitudes que favorecen el correcto desempeño de una ocupación. A su vez se pueden clasificar en: competencias técnicas, competencias transversales y competencias emocionales.


  • Las competencias técnicas son los conocimientos teóricos y técnicos específicos necesarios para desarrollar una determinada actividad laboral. Cada ocupación tiene unas competencias técnicas diferentes, en este caso, las guías laborales nos pueden ayudar a determinar cuáles son. El Servicio Andaluz de Empleo ofrece un interesante recurso con  guías sobre 195 ocupaciones
  • Las competencias transversales son las  capacidades y habilidades necesarias para dar respuesta a distintas situaciones laborales. Estas competencias se desarrollan en diferentes contextos de la vida de la persona y se pueden transferir a otras situaciones. Su desarrollo está íntimamente ligado al de las competencias emocionales.

A continuación os detallo algunas competencias transversales que se pueden evaluar para cada persona, detectando en qué situaciones se han logrado y en qué grado de nivel están desarrolladas:


  • Trabajo en equipo: Capacidad de participar activamente en la consecución de una meta común subordinando los intereses personales a los objetivos del equipo.
  • Gestión del cambio: Capacidad de adaptarse a los cambios, modificando si fuese necesario la propia conducta para alcanzar determinados objetivos.
  • Aprendizaje contínuo: Es la capacidad para buscar y compartir información útil para la resolución de situaciones.
  • Compromiso con la Organización: Sentir como propia la cultura de la Organización y comprender e interpretar las relaciones de poder en la propia empresa o en otras organizaciones.
  • Proactividad: Predisposición a emprender acciones, crear oportunidades y mejorar resultados sin necesidad de un requerimiento externo que lo empuje.
  • Capacidad de Gestión: Es la habilidad de alertar al grupo de la necesidad de cambios específicos en la manera de hacer las cosas.
  • Organización y Planificación: Capacidad de determinar eficazmente las metas y prioridades de una tarea/ área/ proyecto estipulando la acción, los plazos y los recursos requeridos.
  • Orientación a resultados: Ambición por conseguir resultados positivos para la organización, aún más allá de las exigencias institucionales.


2) Las competencias emocionales.
Según la obra de Goleman: “La práctica de la inteligencia emocional”, la competencia emocional en el ámbito de la empresa se define como la capacidad adquirida basada en la inteligencia emocional que da lugar a un desempeño laboral sobresaliente.

Podríamos determinarlas, agrupándolas en los siguientes bloques:


  • Autoconocimiento de las propias emociones, capacidad de reconocer las propias emociones. Están vinculadas con los propios sentimientos, palabras y acciones y cómo estos influyen en el rendimiento ocupacional.
  • Autocontrol de las emociones, capacidad de permanecer equilibrados en los momentos más críticos. Requieren de responsabilidad, integridad, versatilidad e innovación.
  • Automotivación, capacidad de actuar con proactividad, encontrando sentido a la misión personal y del grupo, movilizándose a sí mismo y a otros hacia retos que operan desde la expectativa del éxito y no desde el miedo al fracaso.
  • Empatía, capacidad de comprender y promocionar el desarrollo del otro, con una clara orientación hacia el servicio, aprovechando la diversidad y el bien común.
  • Habilidades interpersonales,que incluyen las habilidades sociales básicas, respeto hacia los demás, comunicación y escucha activa, asertividad y promoción de actitudes de cooperación y colaboración.

2) Las motivaciones laborales. Tienen su raíz en los valores y creencias de la persona, son las que guían la actitud, la toma de decisiones y las conductas que se desarrollan en el desempeño de una profesión.
Las motivaciones son necesidades que requieren ser cubiertas y acercarse a ellas depende de varios factores: del hecho de estar alineado con la cultura de la organización donde se trabaja y del valor implícito que conlleva la ocupación y el contexto donde se desarrolla. Si esas necesidades son satisfechas contribuyen al desarrollo y bienestar personal.

Según la Teoría del Ajuste Laboral, podemos englobar los valores para la ocupación en 6 principales grupos. Si quieres saber con cual o cuales te identificas más, te doy unas claves:
  • Logro y Autorrealización. Si buscas ocupaciones que te permitan alcanzar tus objetivos desarrollando tus competencias y habilidades. Es propia de personas que les satisface obtener resultados.
  • Independencia. Si buscas ocupaciones en las que trabajes siguiente tu propio criterio, sin depender de otros guiándote por el valor de autonomía.
  • Apoyo. Si buscas ocupaciones en las que cuentes con apoyo y supervisión. Con alguien te que respalde y te guíe.
  • Condiciones de trabajo. Si buscas seguridad o buenas condiciones económicas.
  • Reconocimiento-poder. Si buscas  ocupaciones de prestigio, con posibilidad de crecimiento y liderazgo.
  • Relación con los demás. Si buscas preferentemente profesiones que te permitan dar servicio a otras personas y en las que las relaciones interpersonales se sitúen en primer lugar.


3) Los intereses profesionales. Son las preferencias de una persona aplicada a la elección de la su vida profesional. Descubrir y trabajar en aquello que más te gusta te proporciona bienestar personal y te permite desarrollar al máximo todo tu talento y potencial.

Conocer el perfil de intereses de una persona permite contrastar el grado de afinidad que existe con el perfil de los intereses de una ocupación concreta. 

Espero que este post te haya resultado útil y práctico para conocerte mejor e iniciar una nueva estrategia de búsqueda de empleo en base a tus fortalezas o mejorar tus competencias al detectar tus debilidades. ;)

miércoles, 30 de septiembre de 2015

domingo, 17 de mayo de 2015

¿Estás preparado para moverte con éxito en la incertidumbre?

La Real Academia de la Lengua define la certeza como “el conocimiento seguro y claro de algo”. En sentido opuesto estaría la incertidumbre, que es el estado que mostramos al perder la capacidad para predecir aquello que puede pasar o de encontrar una explicación a aquello que ya ha ocurrido. En ocasiones, este estado puede situarnos en un lugar incómodo, dependiendo del nivel de desarrollo que tengamos de esta competencia. 


Si nos ponemos en el contexto empresarial del siglo que vivimos, la certeza y la estabilidad se muestran como un concepto ilusorio y obsoleto, en el que se hace necesario para los profesionales del siglo XXI desarrollar nuevos hábitos y comportamientos que les permitan entender e interiorizar de la mejor forma posible que la incertidumbre será su zona habitual de trabajo e incluirla en su zona de confort. 

En el interesante artículo publicado en http://www.emprendedoresnews.com/ se muestran las características que diferencian a las personas con alta y baja tolerancia a la incertidumbre.


Según el citado artículo, las personas con alta tolerancia a la incertidumbre se caracterizan por: moverse bien en la ambigüedad de entornos con falta de consenso, tolerar la complejidad de las cosas, dedicar esfuerzo a buscar soluciones alternativas a los problemas, aumentar su capacidad para escuchar opiniones y emociones diferentes a las suyas, defender decisiones con menor dogmatismo y aceptar mejor la posibilidad de cometer errores. 

Mientras que aquellas con un nivel bajo presentan tendencia a simplificar la realidad en la que se mueven, reducen su empatía, se sienten cómodos en entornos con pensamientos similares al suyo, aplican tópicos y estereotipos comunes, tienen tendencia a atribuir el comportamiento ajeno a causas internas y personales dando poco peso a los motivos sociales externos, aunque son personas que muestran una mayor confianza en sus juicios y decisiones.

Según Olivia Fox, experta en desarrollo de liderazgo y columnista de Forbes y de Huffington Post, en su último libro, "El mito del carisma"; la ansiedad que causa la incertidumbre puede hacernos tomar decisiones prematuras, que pueden ser un obstáculo en las negociaciones. También influye en la propia confianza disminuyéndola y reduciendo la capacidad de transmitir cordialidad, elemento fundamental en el líder carismático.

La autora plantea que nuestro malestar natural ante la incertidumbre es un legado más de nuestro instinto de supervivencia y propone para manejar la situación de una forma más eficaz la técnica de transferencia de responsabilidad, que aunque no elimina la incertidumbre hace que ésta resulte menos incómoda al sacarnos de los estados mentales y físicos que suelen acompañar a esta situación. Con la opción de que la responsabilidad ha sido transferida, la mente recibe un efecto placebo, como consecuencia de la incapacidad del cerebro para distinguir, en ocasiones, entre realidad e imaginación.

A continuación os dejo la infografía que he realizado con los 5 pasos a seguir en esta técnica.








miércoles, 7 de marzo de 2012

Coaching y Orientación Profesional


"Mi situación es difícil, apenas entran ingresos económicos en casa, tengo serias dificultades para pagar la hipoteca, mi mujer también está desempleada desde hace más de un año, y aunque  ella cobra una ayuda nuestra situación es bastante complicada. Tenemos dos hijos y en varias ocasiones hemos tenido que decidir entre darles de comer o seguir pagando el piso. Al final, seguro que acabaremos perdiéndolo.

Necesito trabajar, en lo que sea, me da igual trabajar en lo que sea, pero necesito un trabajo que me haga salir de esta situación. Llevo desempleado desde hace más de 2 años, desde que empezó la crisis en la construcción nada ha sido igual que antes. En los primeros meses, comencé a mostrarme muy irritable en casa, tenía insomnio, angustia al pensar en el futuro, pero creía que era capaz de controlar la situación, aún disponía de los ingresos de mi prestación por desempleo, pero el tiempo pasa rápido y después de un año todo seguía igual. Entonces empezaron a entrarme sentimientos de culpa, yo era culpable de no estar sacando adelante a mi familia, de no saber salir de esta maldita situación y la frustración me invadía día tras día. Últimamente, mi ánimo se ha vuelto más depresivo, soy una persona más triste, muy frecuentemente pienso que soy una persona fracasada, que valgo menos que nadie y estoy a punto de perder la esperanza.  Que, ¿cómo estoy ahora? Ahora ya apenas busco trabajo, ¿para qué? Si no lo hay y si lo hay yo no lo voy a encontrar. La cosa está muy mal y yo ya me he resignado a la idea de que soy un desempleado".

Este monólogo ficticio, y que lamentablemente se repite cada día más en nuestro país, nos muestra  las emociones predominantes en personas que se encuentran en una situación de desempleo de larga duración. Pero cualquier situación en la vida, por más difícil que sea,  se puede abordar, siempre que estemos dispuesto a salir de nuestra zona de comodidad personal, buscando nuevos retos. A través del coaching y de la orientación profesional, esta persona puede tomar conciencia de su propio estado emocional y mediante el autoconocimiento no centrarse solo en sus sombras, sino sacar de sí su luz, sus puntos fuertes y darse permiso para desarrollarlos. Otra perspectiva a abordar sería la gestión de sus emociones, de tal forma, que supongan un motor de arranque que le permita proponerse un plan de acción para conseguir su objetivo y para afrontar de una forma positiva su situación de desempleo.

En el abordaje como coach, sería imprescindible trabajar el nivel de identidad de la persona, para que vuelva a sentirse reconocido y valorado, para que reconozca que él tiene un valor por lo que es y no solo por lo que hace. Para que deje de identificar su yo, con el yo desempleado. También sería necesario abordar el nivel de las creencias, las que hace conscientes y las inconscientes. Estos dos enfoques, con seguridad, van a poner en marcha otra serie de estrategias de actuación, ya que al abrir sus creencias y sus niveles mas profundos del yo, se van a producir una serie de cambios en su forma de actuar y con el apoyo de la orientación profesional mediante el entrenamiento de habilidades,  competencias y técnicas de búsqueda de empleo  y tal vez unido a la formación en una nueva Cualificación, consiga su objetivo profesional y resolver su situación personal.