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jueves, 8 de marzo de 2012

Susan B. Anthony, Elizabeth Cady Stanton y un mundo nuevo


"Han transcurrido cincuenta y un años desde que nos conocimos por primera vez y hemos estado ocupadas durante cada uno de ellos, movilizando al mundo para reorganizar los derechos de las mujeres. Cuando comenzamos esta aventura, no soñábamos que medio siglo después estaríamos obligadas a dejar el final de la batalla a otra generación de mujeres. Pero nuestros corazones se llenan de alegría al saber que comienzan esta tarea equipadas de una educación universitaria, con experiencia de negocio y con libertad de expresión para hablar en público, todos estos derechos que se negaban a las mujeres hace cincuenta años.”

Estas palabras las escríbía Susan B. Anthony a Elizabeth Cady Stanton, en 1902. Ambas trabajaron para modificar los derechos de la mujer en Estados Unidos durante más de cincuenta años. Formaron la National Woman Suffrage Association, NWSA, que tenía como objetivo una enmienda constitucional que otorgara a las mujeres el derecho a votar. Ninguna de las dos vivieron para ver su sueño –el sufragio femenino- hecho realidad. Pero su trabajo fue muy importante. Fueron reformistas, personas dedicadas al cambio, y su determinación y coraje ayudaron a hacer del mundo un lugar mejor.

Intento encontrar similitudes entre el mundo que vivieron Susan y Elizabeth y el que vivimos actualmente. En ambas situaciones se ponen de manifiesto tiempos difíciles, de crisis económica, social y de valores. Ante esta situación, ellas optan por marcarse un objetivo que va más allá de su identidad, en un nivel superior, el transpersonal. Es una meta que las permite conectarse con el mundo para conseguir un beneficio universal. Para ello se apoyan en unas creencias facilitadoras del éxito, una muestra es el último discurso de Susan B. Anthony, donde decía: ¡Es imposible no lograrlo! Y aunque en su vida, no tienen la oportunidad de verlo, consiguen plantar la semilla para generaciones posteriores.

Estas mujeres se hicieron abanderadas de dos valores fundamentales que cualquier persona que quiere emprender tendría que interiorizar, el coraje y la perseverancia. Coraje para afrontar las dificultades del camino, para llevar adelante su propósito a pesar de los obstáculos y perseverancia para mantenerse firmes en la consecución de su objetivo. De esta forma, con todas sus metas alineadas en cada uno de los niveles, consiguieron cambiar el mundo de muchas mujeres. Hoy día, necesitamos este cambio, necesitamos mujeres como ellas, mujeres como TU, dispuestas a plantearse objetivos potentes, objetivos que vayan mas allá de lo personal, que las conecten con el bien común, porque cuando una persona consigue descubrir esa parte trascendente de sí y se plantea unas metas personales que surgen desde lo profundo de su ser, es muy difícil no conseguir lo que se propone, como decía Susan B. Anthony, ¡es imposible no lograrlo! Por tanto si quieres un cambio en todo lo que te rodea, en tu entorno, en tu mundo, empieza cambiando tú y los resultados pueden ser tan fascinantes como el derecho al sufragio femenino. No hay límites para una mujer que tiene claro lo que quiere.

En memoria y agradecimiento a Susan B. Anthony, a Elizabeth Cady Stanton y a todas las mujeres que un día lucharon por defender nuestros derechos. Feliz día de la Mujer. Feliz 8 de Marzo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Coaching y Orientación Profesional


"Mi situación es difícil, apenas entran ingresos económicos en casa, tengo serias dificultades para pagar la hipoteca, mi mujer también está desempleada desde hace más de un año, y aunque  ella cobra una ayuda nuestra situación es bastante complicada. Tenemos dos hijos y en varias ocasiones hemos tenido que decidir entre darles de comer o seguir pagando el piso. Al final, seguro que acabaremos perdiéndolo.

Necesito trabajar, en lo que sea, me da igual trabajar en lo que sea, pero necesito un trabajo que me haga salir de esta situación. Llevo desempleado desde hace más de 2 años, desde que empezó la crisis en la construcción nada ha sido igual que antes. En los primeros meses, comencé a mostrarme muy irritable en casa, tenía insomnio, angustia al pensar en el futuro, pero creía que era capaz de controlar la situación, aún disponía de los ingresos de mi prestación por desempleo, pero el tiempo pasa rápido y después de un año todo seguía igual. Entonces empezaron a entrarme sentimientos de culpa, yo era culpable de no estar sacando adelante a mi familia, de no saber salir de esta maldita situación y la frustración me invadía día tras día. Últimamente, mi ánimo se ha vuelto más depresivo, soy una persona más triste, muy frecuentemente pienso que soy una persona fracasada, que valgo menos que nadie y estoy a punto de perder la esperanza.  Que, ¿cómo estoy ahora? Ahora ya apenas busco trabajo, ¿para qué? Si no lo hay y si lo hay yo no lo voy a encontrar. La cosa está muy mal y yo ya me he resignado a la idea de que soy un desempleado".

Este monólogo ficticio, y que lamentablemente se repite cada día más en nuestro país, nos muestra  las emociones predominantes en personas que se encuentran en una situación de desempleo de larga duración. Pero cualquier situación en la vida, por más difícil que sea,  se puede abordar, siempre que estemos dispuesto a salir de nuestra zona de comodidad personal, buscando nuevos retos. A través del coaching y de la orientación profesional, esta persona puede tomar conciencia de su propio estado emocional y mediante el autoconocimiento no centrarse solo en sus sombras, sino sacar de sí su luz, sus puntos fuertes y darse permiso para desarrollarlos. Otra perspectiva a abordar sería la gestión de sus emociones, de tal forma, que supongan un motor de arranque que le permita proponerse un plan de acción para conseguir su objetivo y para afrontar de una forma positiva su situación de desempleo.

En el abordaje como coach, sería imprescindible trabajar el nivel de identidad de la persona, para que vuelva a sentirse reconocido y valorado, para que reconozca que él tiene un valor por lo que es y no solo por lo que hace. Para que deje de identificar su yo, con el yo desempleado. También sería necesario abordar el nivel de las creencias, las que hace conscientes y las inconscientes. Estos dos enfoques, con seguridad, van a poner en marcha otra serie de estrategias de actuación, ya que al abrir sus creencias y sus niveles mas profundos del yo, se van a producir una serie de cambios en su forma de actuar y con el apoyo de la orientación profesional mediante el entrenamiento de habilidades,  competencias y técnicas de búsqueda de empleo  y tal vez unido a la formación en una nueva Cualificación, consiga su objetivo profesional y resolver su situación personal.


lunes, 5 de marzo de 2012

Y como todo cambia


(Fotografía tomada en el Camino de Santiago Francés. Julio 2010)

Para iniciar un camino, un viaje, es necesario tomar conciencia de que la vida es cambio, ya lo decía Heráclito "nunca bebemos dos veces del mismo río". Y de la capacidad que tengamos de ir adaptándonos a los cambios que se producen en nuestro entorno, y de la capacidad de transformarnos a nosotros mismos como un cambio en sí, es de lo que dependerá en gran medida nuestro éxito personal, que no es otra cosa que nuestra felicidad y sin duda incidirá de forma positiva profesionalmente si formamos parte de una organización o estamos buscando un empleo.

En determinados momentos de la vida, sentimos algo que nos resuena por dentro, es una llamada a la acción, a comprometernos a iniciar este camino de conciencia, que permita conectarnos realmente con el propósito de nuestra vida. En este camino y acompañados por un coach indagaremos por los niveles neurológicos, mirando lo que otras veces ya vimos, para ahora, observar cosas nuevas, a través de las oportunidades y limitaciones externas que nos encontramos en los factores de nuestro entorno, de los pasos específicos y de las acciones a tomar en nuestros comportamientos, de las capacidades relacionadas con nuestros mapas mentales, nuestros planes y estrategias, de nuestros valores y creencias que están apoyando o inhibiendo determinadas capacidades y acciones, del sentido de la persona como ser único, de su identidad y en definitiva del propósito de este camino, que es la vida y que sin duda es el cambio.

Después de escribir esta base teórica, me viene a mi conciencia mi estado actual de cambio. Y me apasiona el hecho de ir moviendo ficha y hacerlo de forma consciente, observándome, conociéndome, retándome y persiguiendo lo que me he propuesto, superando obstáculos, cuestionando mis creencias, las que me impusieron y las que yo misma me impuse y modificando mi nivel de experiencia y percepción. 

Por último finalizo con una cita de Margaret Weatley, de su libro Educación para el tercer milenio: "Todo cambio es impulsado por un cambio en la autopercepción. Cambiaremos nuestro ser si creemos que el cambio preservará nuestro ser. Somos incapaces de cambiar si no podemos encontrarnos a nosotros mismos en una nueva versión del mundo."

Al hilo de esta cita me surgen miles de cuestiones, lanzo unas para la reflexión: ¿qué hecho, hábito, comportamiento, estrategia, estoy dispuesto a cambiar en mi vida? ¿qué percepción de las cosas tengo sobre ese asunto que quiero cambiar? y ¿cómo es posible abrir esa percepción y modificarla para que me lleve a la acción?