lunes, 10 de febrero de 2020

El silencio de los corderos: Mayores de 50 y desempleados



Hace días que estoy pensando en escribir sobre el proceso de desempleo en los mayores de 50 años, precisamente desde el día que superé esa barrera. No estoy desempleada, aunque podría estarlo, pero me toca muy de cerca, ya que cada día realizo atenciones a personas que se encuentran en esta situación.

Todo esto se agrava si además eres mujer, tienes algún tipo de discapacidad, perteneces a un colectivo en riesgo de exclusión social o vives en el medio rural. 

Lo que está claro es que encontrar trabajo a partir de los 50 se convierte en todo un reto. No voy a ser yo, quien haga apología de una creencia cuestionable que muchos repiten como un mantra: "con esta edad es prácticamente imposible encontrar un trabajo"...  porque principalmente mi misión debería ser desmontarla y como orientadora acoger y acompañar a la persona en su proceso de búsqueda de empleo, para que encuentre un motivo suficientemente potente que le permita asumir su responsabilidad, sin rendirse y mejorando su empleabilidad hasta alcanzar su preciado objetivo profesional.

La cuestión es que en este caso creo que el peso del reto se debería repartir a partes iguales entre la persona que lo sufre, la sociedad que no tiene que callarse, las empresas que tienen que estar a la altura y el gobierno que no debe tapar esta situación y se tiene que poner en marcha para regular normativas que afronten y solucionen esta discriminación, esta desigualdad, incentivando la contratación de colectivos senior y frenando despidos masivos en empresas, ofreciendo ayudas que permitan mejorar su competitividad y recualificar en ese proceso a sus empleados de mayor edad.

No podemos permitirnos el lujo de desaprovechar una generación de talento y conocimiento y darla por acabada sin más, cuando aún pueden aportar grandes competencias y experiencia y más cuando en el horizonte se vislumbra una jubilación cada vez más tardía.

Propongo premiar a las empresas que apuesten por contratar a este colectivo con una distinción de "Responsabilidad Social +50". Estoy segura que muchas personas consumiríamos con gusto sus productos y servicios. Otra posible solución sería crear ayudas para programas de Formación y Empleo dirigidos a empresas que se comprometan con la inserción del colectivo. Algunos abogan por penalizar a la empresa, yo soy más de incentivar. Creo que los retos siempre se abordan mejor en positivo y con la implicación de todas las partes.

Cierro con una oportunidad: se necesitan perfiles digitales, ¿por qué no apostar por la formación de los mayores de 50 que quieran seguir manteniéndose activos? ¡Regulación YA! Hace falta.

Yolanda Martínez Urbina




1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo, el gran problema en este país es que los sectores productivos son mayoritariamente de trabajos físicos, agricultura, hostelería, turismo, construcción y ademas las empresas no fomentan la formación para que puedan evomucionar a puestos más de gestión.

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