jueves, 30 de agosto de 2018

Comunicación Efectiva: Técnicas y Recursos

Comunicar de manera efectiva, con confianza en ti mismo y con la seguridad de transmitir lo que realmente deseas a tu audiencia es una competencia imprescindible hoy en día para alcanzar tus metas personales y profesionales. 

El buen comunicador sabe desenvolverse en todo tipo de grupos y situaciones, pero la buena noticia que quiero transmitirte es que esta habilidad o competencia no es innata, sino que se puede adquirir gracias a una buena formación y con la práctica. En esta serie de post que publicaré a partir del mes de Septiembre te voy a ofrecer las técnicas necesarias para captar la atención de tus interlocutores y hacer de la comunicación tu mejor aliada.



¿Por qué es importante saber comunicar?

Tal vez, al oír hablar de esta competencia estás pensando en un gran escenario o en transmitir para algunas decenas de personas y lo ves solo como una habilidad necesaria para determinados puestos de trabajo, como la docencia,  cuando comunicar tiene un sentido mucho más amplio. 


Te comunicas siempre y en todo momento, profesional y personalmente. Por ejemplo, lo haces cuando le presentas a un cliente una propuesta o cuando quieres cerrar un acuerdo con un proveedor, cuando tienes una reunión de equipo para contarles la parte que afecta a un proyecto común o cuando solicitas un aumento de sueldo.

Es casi imposible, imaginar un profesional que en su día a día no tenga que interrelacionarse con otras personas y, por tanto, comunicarse. Y aún resulta más difícil pensar una situación en la que la confianza en uno mismo no sea fundamental para hacerlo de manera efectiva. 

¿Y por qué es tan importante la confianza en uno mismo? 

En primer lugar porque la persona que se siente insegura al comunicarse se muestra tensa e incómoda y no disfruta del intercambio de ideas ni puede transmitirlas de la misma manera que aquel que se siente seguro.

En segundo lugar, porque la falta de confianza es percibida por los demás y pueden hacer varias interpretaciones de ella: falta de conocimiento o experiencia en el tema del que se está hablando, también pueden pensar que la persona está mintiendo o busca engañarles y en el mejor de los casos pueden atribuir la inseguridad a que la persona insegura se siente nerviosa.Las interpretaciones pueden ser varias y ninguna beneficiosa para nosotros.


Por tanto, y para cerrar este post, te resumo: 


Nos comunicamos de múltiples maneras y en múltiples situaciones y las consecuencias de la falta de seguridad no son beneficiosas para el comunicador.


Hay muchas formas de ganar esa seguridad en la comunicación, y yo te voy a ayudar a que lo consigas, si sigues la temática de posts que voy a publicar en mi blog. Te proporcionaré pequeñas píldoras para que tengas un conocimiento más profundo del proceso de comunicación y de los recursos y técnicas que te ayudarán a mejorar como comunicador

¡Nos vemos! See you!! ;) 

lunes, 13 de agosto de 2018

Recomendaciones de empleo para jóvenes con discapacidad

Hoy te propongo una lista de recomendaciones para que accedas al mercado laboral de una forma natural.
















1) No escondas tu discapacidad, pero no es necesario reflejarla en el currículum. Es un dato personal que no determina en absoluto tu profesionalidad: lo que debes poner en valor es tu formación, experiencia y actitudes. Además, piensa que la mayoría de los responsables de Recursos Humanos no son expertos en discapacidad. Por ello, indicándolo en el currículum podrías gene­rar dudas innecesarias.

2) Transforma tu discapacidad en ventaja competitiva. Si tu discapacidad es visible y llegas a la entrevista de trabajo, no dejes que sea un tabú y explícale con normalidad al reclutador. Lo importante es que no se quede con dudas acerca de si puedes desempeñar el puesto de trabajo. Explícale con ejemplos prácticos cómo te desenvuelves en tu día a día y si precisas de alguna adaptación. Incluso, es recomendable que te ofrezcas a responder todas sus dudas en relación a la discapacidad, pues ello proyectará una imagen de seguridad y confianza. Además, la discapacidad puede hacer que afloren y se refuercen capacidades como el esfuerzo, la superación o la capacidad de sacrificio. Son cualidades que puedes poner en valor, de modo que transformes tu disca­pacidad en una ventaja competitiva.

3) Centra tu currículum en las competencias. Si estás buscando tu primer empleo, no puedes acreditar experiencia, por lo que es recomendable hacer hincapié en tus habilidades y competencias (iniciativa, adaptabilidad a los cambios, polivalencia), así como en actividades extracurriculares que aporten valor (voluntariados, estancias en el extranjero, etc).

3) Fórmate. En la actualidad existen organismos y entidades que becan a jóvenes con discapacidad para apoyarles en su formación y, de este modo, abrirles las puertas del mundo laboral. La formación es una valiosa herramienta que allanará tu camino hacia el empleo, por lo que ¡no lo dudes! Encuentra algo que te motive, en lo que te gustaría mejorar y ponte a ello. Recuerda que los idiomas, las nuevas tecnologías y/o el diseño web, son siempre una buena opción.

4) Refuerza tu marca personal en Redes Sociales. ¿Sabías que el 70% de las personas desempleadas ya busca empleo a través de Linkedin y que el porcentaje es aún mayor entre los jóvenes? No estar presente es una pérdida de oportunidades: en primer lugar, porque las empresas no te encontrarán cuando busquen perfiles y, en segundo, porque muchas de ellas descartan a los candidatos no activos en Redes profesionales.

5) Agota todas las fuentes de búsqueda de empleo ¡sin límites! Tener una discapacidad no implica buscar sólo en fuentes específicas para desempleados con discapacidad: existen muchas otras y cuantas más utilices, más posibilidades tendrás de encontrar una ocupación: servicios públicos de empleo, portales, agencias especializadas, webs corporativas de empresas, centros de orientación en Universidades, etc. ¡No dejes ninguna!