domingo, 17 de mayo de 2015

¿Estás preparado para moverte con éxito en la incertidumbre?

La Real Academia de la Lengua define la certeza como “el conocimiento seguro y claro de algo”. En sentido opuesto estaría la incertidumbre, que es el estado que mostramos al perder la capacidad para predecir aquello que puede pasar o de encontrar una explicación a aquello que ya ha ocurrido. En ocasiones, este estado puede situarnos en un lugar incómodo, dependiendo del nivel de desarrollo que tengamos de esta competencia. 


Si nos ponemos en el contexto empresarial del siglo que vivimos, la certeza y la estabilidad se muestran como un concepto ilusorio y obsoleto, en el que se hace necesario para los profesionales del siglo XXI desarrollar nuevos hábitos y comportamientos que les permitan entender e interiorizar de la mejor forma posible que la incertidumbre será su zona habitual de trabajo e incluirla en su zona de confort. 

En el interesante artículo publicado en http://www.emprendedoresnews.com/ se muestran las características que diferencian a las personas con alta y baja tolerancia a la incertidumbre.


Según el citado artículo, las personas con alta tolerancia a la incertidumbre se caracterizan por: moverse bien en la ambigüedad de entornos con falta de consenso, tolerar la complejidad de las cosas, dedicar esfuerzo a buscar soluciones alternativas a los problemas, aumentar su capacidad para escuchar opiniones y emociones diferentes a las suyas, defender decisiones con menor dogmatismo y aceptar mejor la posibilidad de cometer errores. 

Mientras que aquellas con un nivel bajo presentan tendencia a simplificar la realidad en la que se mueven, reducen su empatía, se sienten cómodos en entornos con pensamientos similares al suyo, aplican tópicos y estereotipos comunes, tienen tendencia a atribuir el comportamiento ajeno a causas internas y personales dando poco peso a los motivos sociales externos, aunque son personas que muestran una mayor confianza en sus juicios y decisiones.

Según Olivia Fox, experta en desarrollo de liderazgo y columnista de Forbes y de Huffington Post, en su último libro, "El mito del carisma"; la ansiedad que causa la incertidumbre puede hacernos tomar decisiones prematuras, que pueden ser un obstáculo en las negociaciones. También influye en la propia confianza disminuyéndola y reduciendo la capacidad de transmitir cordialidad, elemento fundamental en el líder carismático.

La autora plantea que nuestro malestar natural ante la incertidumbre es un legado más de nuestro instinto de supervivencia y propone para manejar la situación de una forma más eficaz la técnica de transferencia de responsabilidad, que aunque no elimina la incertidumbre hace que ésta resulte menos incómoda al sacarnos de los estados mentales y físicos que suelen acompañar a esta situación. Con la opción de que la responsabilidad ha sido transferida, la mente recibe un efecto placebo, como consecuencia de la incapacidad del cerebro para distinguir, en ocasiones, entre realidad e imaginación.

A continuación os dejo la infografía que he realizado con los 5 pasos a seguir en esta técnica.








domingo, 3 de mayo de 2015

Ejercicio básico de Mindfullness

La meditación o mindfulness requiere de entrenamiento. Es como desarrollar un músculo. Un músculo que nunca, o casi nunca hemos utilizado, por lo que está atrofiado o simplemente no se ha desarrollado. Es como el niño que aprende a caminar y que nunca ha utilizado los músculos de sus piernas. Al principio, durante algún tiempo, el niño mueve las piernas. Más tarde se arrastra. Luego, gatea a cuatro patas. Practica durante semanas, durante meses. Cuando los músculos se han desarrollado intenta erguirse, ponerse en pie, pero se cae constante y rápidamente. Él lo intenta sin cesar, una y otra vez, una y otra vez… Cuando logra al fin levantarse, permanece muy poco tiempo en posición bípeda antes de caer. Más tarde, consigue dar un pasito y se cae. Continúa practicando, una y otra vez, una y otra vez. Luego logra dar dos pasitos y medio antes de caerse. Luego tres. Con el tiempo, cinco. Hasta que logra recorrer algunos metros. Al principio se va apoyando en todo lo que encuentra a su paso; con la práctica deja de requerir tales apoyos. Con el tiempo consigue desplazarse con facilidad.


Practicando durante años, desarrollará músculos fuertes en sus piernas y otras habilidades como el mantenimiento del equilibrio, la orientación, etc., y podrá caminar, incluso correr, saltar, bailar, etc. Entrenarse en mindfulness es como aprender a caminar, requiere de práctica, mucha práctica. A continuación os dejo una infografía que he preparado con un sencillo ejercicio en 7 pasos. ¿Quieres que comencemos a caminar?